Embajador Craig A. Kelly
Vicesecretario Adjunto Principal
Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental
Departamento de Estado de los E.U.A.
Discurso Inaugural
Conferencia Internacional sobre Filantropía y el Tercer Sector
Octubre 15, 2008

Gracias, Sr. Gobernador. Es un placer y un honor estar aquí en su gran estado de Nuevo León, en esta dinámica y bulliciosa ciudad de Monterrey. Me parece que Monterrey es el sitio perfecto para este evento Mexico-Estadounidense, porque con los fuertes lazos económicos, culturales y personales de esta región que ya existen con los Estados Unidos – ejemplificados por los cientos de regiomontanos que tienen boletos de temporada para los juegos de los Dallas Cowboys o los Spurs de San Antonio - Monterrey, y el estado de Nuevo León, son un puente que une a México y a los Estados Unidos. Además Monterrey, con su fuerte comunidad empresarial y filantrópica, ocupa un lugar único para servir de modelo de como la sociedad civil puede convertirse en una fuerza poderosa para el cambio positivo para todos los sectores de la sociedad.
Gracias también al Consejo Nacional de Alianzas Educativas en México-(NCCEP-México) por organizar esta conferencia. Durante la última década NCCEP-México ha estado convocando la reunión de personas, primero en los Estados Unidos y desde el 2005 también en México, para mejorar las oportunidades educativas para todos, con un énfasis en niños y niñas y jóvenes de escasos recursos. La misión de NCCEP puede quizás resumirse en una palabra: alianzas. NCCEP trabaja en y con las comunidades. Incluye a todos los que conforman esas comunidades y que están interesados en acrecentar las oportunidades educativas: padres, negocios, universidades y escuelas, agencias gubernamentales, fundaciones y organizaciones no-gubernamentales comunitarias.
Aquí en Monterrey, NCCEP y el Consulado General de los Estados Unidos, bajo la dirección del Cónsul General Bruce Williamson, aprovecharon la oportunidad de convocar esta conferencia y así aumentar el impulso aquí en Mexico de lo que en el Departamento de Estado de los Estados Unidos llamamos la agenda positiva para las Américas. La razón es que el alma y el corazón de la agenda positiva son también las alianzas: trabajando juntos con todo el que quiera contribuir a un futuro mejor para los pueblos del hemisferio. Ahora más que nunca Estados Unidos trabaja con sus socios a lo largo de todo el hemisferio para invertir en la gente – mediante mejor educación y capacitación, programas de salud, acceso a capital, oportunidades económicas y más seguridad para las familias y sus propiedades. De acuerdo a lo que dijo la Secretaria Rice en la reunión del Consejo de las Américas en mayo, “[Los] diferentes países [en este hemisferio] representan muchas diferentes tradiciones y muchas diferentes culturas. Pero estamos definiendo un futuro común, un futuro común con base en valores comunes: libertad e igualdad, dignidad humana y justicia social.”
Es importante subrayar que esta agenda positiva tiene que ver con la gente. No se trata de gobiernos, aunque los gobiernos están involucrados. Se trata de proporcionarle a la gente las herramientas necesarias para mejorar sus vidas y realizar sus metas. Se trata de promover la justicia social para todos los ciudadanos – combatiendo la pobreza, y dándole a la gente el acceso a una educación decente y a programas de salud. Se trata de darles a todos los ciudadanos acceso a una oportunidad económica y una movilidad social, impulsada por un crecimiento económico y un comercio libre y equitativo. Una vez que se logre todo esto, la agenda positiva dará como resultado la entrega de los beneficios de la democracia a la gente. Esto significa la democracia no solo en el sentido político, sino democracia en su sentido económico y social. La agenda positiva trabaja hacia las sociedades, en las cuales, como dijo mi colega el Vicesecretario de Estado Thomas Shannon, “[todo mundo tiene acceso a los frutos de la prosperidad y todos] sienten que forman parte de un proyecto nacional más grande. En este sentido, la agenda positiva tiene que ver con la inclusión. Tiene que ver con extender una invitación a la gente para participar más ampliamente en sus sociedades.”
Como verán, la agenda positiva es ambiciosa. Tiene que ver con una alianza para el beneficio de la gente. Y continuaremos trabajando con los gobiernos socios a lo largo de todo el hemisferio, como el gobierno de Mexico, para avanzar esta agenda. Pero como dije antes, los gobiernos no pueden ser los únicos actores en este trabajo. Para que esta visión se convierta en realidad para más gente, necesitamos las contribuciones, la experiencia, el compromiso de la sociedad civil –negocios, grupos religiosos, fundaciones y organizaciones comunitarias en la base de la sociedad.
Fue esta idea de asociarse con la sociedad civil, y hacerlo a nivel hemisférico, la fuerza que motivó la Conferencia de las Américas de la Casa Blanca llevada a cabo en Washington, DC en Julio de 2007 teniendo como anfitrión al Presidente Bush. Esta conferencia reunió gente de organizaciones no gubernamentales (ONGs), negocios, fundaciones y grupos religiosos para compartir experiencias y mejores prácticas, para generar ideas y crear redes de manera que se mejore la vida de la gente en sus comunidades y en sus países. La gente que convocamos venía de todo el hemisferio – desde Chile y Argentina hasta México, los Estados Unidos y Canadá. De hecho una de las panelistas en la Conferencia de la Casa Blanca, Viviane Alegría, de la Fundación Coca Cola en la Ciudad de México, será una oradora en esta conferencia también.
Los participantes de la conferencia de la Casa Blanca eran un grupo muy diverso, pero el trabajo de la mayoría de ellos requería de una o más tareas que conforman partes elementales de la agenda positiva: mejorar la educación, promover el desarrollo económico y llevar adelante el cuidado de la salud.
Y aunque la mayoría de los participantes en la reunión de la Casa Blanca no eran representantes del gobierno, era ciertamente del interés del gobierno de los Estados Unidos, del Presidente de los Estados Unidos, ser anfitrión de esta conferencia. ¿Porque? Porque es del interés de todo país en este hemisferio el que la gente sea capaz de vivir vidas decentes y se puedan desarrollar en su comunidad. Y todos necesitamos trabajar unidos para que esto suceda más seguido y en más lugares. Esa es la razón por la que la Diplomacia estadounidense en el hemisferio ha crecido más que a solamente ser diplomacia entre estados; realmente es entre la gente. Todos nosotros somos vecinos en este hemisferio, y mientras mejores sean las vidas de las familias de mi calle, mejores serán nuestras propias vidas.
En este sentido de construir una diplomacia entre la gente, uno de los logros más grandes de la conferencia de la Casa Blanca, visto desde la perspectiva de los Estados Unidos, fue reunir a estadounidenses con gente de otros países que trabajan en áreas similares. Para que nosotros en nuestro país podamos empezar a beneficiarnos más de la especialización y la experiencia de nuestros vecinos en otros países, y así poder iniciar seriamente al construir un más fuerte sentido de cercanía y buena vecindad a lo largo del hemisferio.
Y en mi opinión, esta reunión que está comenzando hoy, aquí en Monterrey, es un ejemplo de la agenda positiva en movimiento, y un gran paso adelante en el proceso de convertir la visión de la conferencia de la Casa Blanca en una realidad. Este evento está reuniendo a mexicanos y estadounidenses comprometidos, de todas las vocaciones y áreas profesionales, para que se puedan conocer, para que se puedan asociar en tareas de campos comunes, y para liberar más plenamente el potencial de negocios, fundaciones y filantropía privada para coadyuvar en el mejoramiento de las vidas de la gente- y esto no solo en Monterrey o en el Noreste de México, sino a través de todos los Estados Unidos y de México.
Permítanme retroceder por un momento y hacer unas cuantas observaciones que creo son importantes decirlas como representante del gobierno de los Estados Unidos, que comparte esta plataforma con el Gobernador José Natividad González Paras y quien será seguido en el curso de esta reunión por varios distinguidos representantes del Gobierno de México. La agenda positiva en el hemisferio, la cual esta conferencia ejemplifica, involucra a ciudadanos particulares tomando roles de liderazgo, algunas veces de la mano del gobierno, algunas otras sin involucrar al gobierno, para construir una mejor vida para la gente en sus comunidades. Pero existe un papel crucial para el Gobierno, y ese papel está demostrado con varias de las iniciativas comunes a las que los EUA y México están dando seguimiento. El Gobierno es requerido para tres tareas principales y cruciales: El proporcionar una política de libertad y democracia dentro de la cual la gente pueda participar en la vida pública y ejercitar sus derechos como personas libres; el mantener un mercado libre y justo en el cual la oportunidad económica este abierta a todos, y el garantizar un ordenado y confiable estado de derecho en el cual la gente pueda llevar sus vidas sin ser amenazados por el crimen organizado y la violencia.
El Gobierno de los Estados Unidos y el Gobierno de México, bajo el valiente liderazgo de Felipe Calderón, están trabajando tan cercanamente como nunca lo han hecho para asegurar que nuestros gobiernos puedan llevar estos beneficios fundamentales a nuestros pueblos. Me gustaría mencionar tres ejemplos de eso, que creo merecen particularmente la atención de ustedes y su apoyo como líderes de negocios y de filantropía. Primero, dentro del marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas de hace tan solo unas semanas en Nueva York, el Presidente Felipe Calderón, el Presidente George Bush y contrapartes de otros 10 gobiernos en el hemisferio, oficialmente lanzaron la Iniciativa de Caminos hacia la Prosperidad en las Américas. Esta iniciativa busca no solo consolidar lo que hemos conseguido a través del libre comercio, sino también iniciar un diálogo más amplio acerca de cómo podemos asegurarnos de que los beneficios de la liberalización del comercio sean ampliamente compartidos a todo lo ancho de nuestras sociedades- cómo podemos asegurarnos de que todos en nuestras sociedades puedan tomar ventaja del crecimiento económico generado por el intercambio. Un componente importante de la Iniciativa de Caminos hacia la Prosperidad es el de involucrar al sector privado y a la sociedad civil en nuestra búsqueda de elevar los beneficios del comercio y compartirlos más ampliamente. Así que muchos de ustedes- aquí en esta audiencia- posiblemente tendrán noticias nuestras.
Una segunda iniciativa en común entre Mexico y los Estado Unidos – y los países de Centro América-- es la Iniciativa Mérida. Sabemos que el crimen organizado y el tráfico de drogas y armas a lo largo de las fronteras es un problema que los Estados Unidos, México y los países de Centro América comparten. Y el crimen organizado es una plaga en crecimiento que debemos enfrentar unidos. Las autoridades mexicanas han reportado que el crimen relacionado con los narcóticos ha terminado con las vidas de miles de personas en los últimos dos años. El Presidente Calderón ha demostrado un valor y dedicación formidable en combatir a los poderosos cárteles de la droga quienes intentan amenazar el mismo estado de derecho en México. La Iniciativa Mérida es una respuesta a esta crisis. Establece una sólida sociedad entre los Estados Unidos, México y Centro América para detener el crimen relacionado con las drogas y el tráfico de narcóticos a lo largo de las fronteras internacionales. Este año, los Estados Unidos ha dedicado $400 millones de dólares para apoyar a México en nuestro combate común contra este azote, como parte de un plan de tres años que involucra $1.5 billones de dólares para sistemas de comunicación seguros, programas de acción comunitaria, helicópteros y portaviones de vigilancia, equipo de inspección no intrusivo y más – todo con el objetivo de reducir dramáticamente el tráfico de narcóticos y la violencia en ambos lados de nuestra frontera. Sin seguridad, sin un estado de derecho confiable que mantenga a la gente a salvo del crimen organizado y la violencia, no podríamos continuar adelante con nuestra agenda positiva para el continente. El Presidente Calderón está determinado a vencer al crimen organizado, y los Estados Unidos lo apoya en esta lucha. Sé que ustedes como líderes de la sociedad civil de ambos países, también apoyan este esfuerzo.
Para terminar, debo destacar la importancia de la Cumbre de las Américas. La Cumbre es el único foro, además de la Organización de Estados Americanos, donde las 34 democracias electas del hemisferio occidental se reúnen para representar sus valores y formar el futuro de nuestra región. Los Estados Unidos y México tienen una historia establecida de trabajo con los miembros de la Cumbre para enfrentar las preocupaciones más importantes de la región, incluyendo el terrorismo, los narcóticos, el tráfico de personas, el Sida HIV, la educación, los estándares laborales internacionales, la infraestructura, la inversión y los préstamos a las pequeñas y medianas empresas. Esperamos llevar esta alianza hacia la Quinta Cumbre de las Américas a realizarse en Trinidad y Tobago en abril de 2009, donde los líderes del continente occidental se reunirán para dialogar en torno a cómo mejorar las vidas de sus ciudadanos de acuerdo a los pilares de la Cumbre: prosperidad humana, seguridad en términos de energía y sustentabilidad del medio ambiente. A pesar que el proceso de la cumbre no es perfecto, no debemos cederles este foro a otros en el continente quienes ansiosamente brincarían para llenar los vacios que podríamos dejar al abandonarla. Reconocemos que realmente son nuestros socios de la Cumbre en bancos multilaterales y en la iniciativa privada las claves para la implementación de nuestros objetivos. Un fortalecido sector privado es crucial y Trinidad y Tobago trabaja con la OEA para asegurar que tanto el sector privado como la sociedad civil estén totalmente comprometidos en este proceso.
El reto que enfrentamos es enorme. Tenemos mucho trabajo por hacer. Y necesitamos abordarlo unidos. Esta conferencia es una parte importante de ese trabajo frente a nosotros – el trabajo de construir un vecindario seguro, democrático y próspero en este continente. Reconozco su dedicación y compromiso y me siento honrado de ser parte de esta reunión. Gracias, Señor gobernador, por su amable invitación y por su liderazgo y previsión al apoyar este esfuerzo. Gracias al Consejo Nacional de Alianzas Educativas (NCCEP) por su creatividad y dedicación – por su visión de mejores escuelas para todos y por el trabajo innovador que realizan para concertar esta visión. Sus esfuerzos ejemplifican lo que todos queremos para el continente – una agenda positiva construida a base de alianzas. Gracias también al gobierno de México, representado aquí por la Secretaría de Educación, la Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Salud, por su valiosa participación en el avance de la agenda positiva que compartimos en el continente.
Por último, permítanme cerrar elogiándolos a todos ustedes reunidos aquí por su participación. Unidos, podemos brindar aquello que se nos ha dado – nuestros talentos, nuestros recursos, nuestras manos y nuestros corazones – en un esfuerzo por hacer que nuestra esquina del mundo sea un mejor lugar para todos.